miércoles, 13 de agosto de 2014

"Genio... eres libre"

Hace dos días, mientras luchaba por no sucumbir a una nueva gripe, se nos comunicó al mundo entero que Robin Williams había muerto.

Debo confesar que me dio la misma conmoción que le dio a todo el mundo, ¿cómo un hombre que nos hizo reír a toda una generación había muerto de tristeza? Luego recordé que las emociones son un lugar pantanoso cuando no se tiene el cuidado de querer subsistir.

Sumado a eso, me vino a la mente el recuerdo de sus películas que no fueron de comedia. Recordé que fue su John Keaton el que me motivó tantos años en mi tiempo docente. Recordé que la tristeza también nos habita, solo que a veces se desborda sin que podamos hacer mucho, como le sucedió a uno de los alumnos del Sr. Keaton en "La Sociedad de los Poetas Muetos"

Ayer vino mi papá a mi casa, vino a ver si no me iba a morir de la gripe, es lo último que le falta, me dijo, refiriéndose a los problemas que ha tenido que enfrentar como papá en los últimos meses. Se sentó y mientras me acariciaba el pelo, como solo un papá puede me dijo... "bien triste que se haya muerto Williams".

Fue así como hicimos un repaso concienzudo sobre las películas de este hombre que vimos juntos, de las veces que nos retorcimos de la risa y las veces que nos sacó lágrimas en el viejo sillón de la sala. Es lindo saber que ha habido momentos en común con mi papá, con la familia entera.

Le conté que la Academia le rindió homenaje tierno y puro al publicar en tuiter la frase que le da nombre a este post... "Genie, you're free". Porque ciertamente la muerte es una liberación. Mi papá no sabía que la voz en inglés del Genio de Aladino era de Robin, se sorprendió y hasta dijo que algo familiar tenía ese "azulito panzón".



La visita de mi papá me trajo, no solo la plática sobre este artista, también trajo otros temas, no tan buenos y lindos como este, pero me quedó claro algo... los recuerdos compartidos seguirán ahí y que la muerte no solo ataca a nivel físico, a veces se van muriendo algunas esperanzas (y esa muerte también es liberadora).


PD. Para mi, Aladino  no es una de las películas mejores de Robin Williams... no mucho me gusta la película, solo me gustan las partes donde sale el Genio. Nada más. Pero todo lo que hacía este hombre me parece tocado por la bondad y la alegría (hasta las partes tristes)
 

1 comentario:

Edgar Rosas dijo...

Cuando me enteré de su muerte, solo me vino a la mente Patch Adams cuando estuvo en el hospital psiquiátrico como paciente. Y más allá de los sueños, cuando su esposa suicida no lo reconoce y se queda con ella...