miércoles, 2 de octubre de 2013

¿De qué nos sirve?

Con la propuesta y lucha por la derogación de la Ley de Amnistía sentí un poco de esperanza. Pensé que cabía la posibilidad de hacer justicia a crímenes cometidos en la guerra civil de mi país. Pensé que al final, un poco de aquella trillada frase "construir un mundo mejor... solidario y justo" podía ser cierto. 

Soy una tonta.

Históricamente mi país ha sido el lugar perfecto para delinquir y vivir en la impunidad y no solo me refiero a los crímenes de guerra, todo tipo de crímenes, antes y ahora. No hay un sistema de justicia limpio y eficiente. Somos un pantano. 

La última patada a nuestra identidad, a la memoria y a la esperanza de reivindicación de la población nos la dieron hace unos dias.

La conferencia episcopal y su máximo representante, el Arzobispo de San Salvador, decidieron cerrar Tutela Legal. Oficina que nació hace más de 35 años, justo al inicio del tiempo de la guerra y que fue la representante legal e investigadora de casos emblemáticos de ese período histórico: masacres, asesinatos, desapariciones, violaciones, torturas. Hoy peligra toda esa memoria, todos esos documentos que incriminan o pueden ayudar a investigaciones actuales de los responsables (de ambos lados) de todos esos pecados de guerra. 

¿Ahora qué pasará con todos esos papeles? ¿Quien los resguardará? Si a caso se deroga la Ley de Amnistía toda esa documentación sería clave. 

Ante esta oscura realidad algunos propusieron buscar como apoyo o al menos que los documentos fueran entregados a Mons. Rosas. Esta mañana confirmó que estaba de acuerdo con la decisión de su Arzobispo. No solo nos dieron una patada, ahora encima se burlan del dolor. 

Definitivamente hay que dejar de ser tan inocentes y pensar que algún día se logrará el reconocimiento público de los culpables. Para algunos eso no es importante ya, les parece poca cosa. Es una opinión distinta a la mía, no podemos quejarnos de lo que sucede con nuestros jóvenes quienes han crecido pensando que son impunes y que además no les interesa nada fuera de sus necesidades, cuando nosotros propiciamos algo similar a nivel macro. A veces creo que nunca nos hemos preocupado en construir una identidad nacional más allá de que si algunos pescadores triunfan jugando futbol, cosa que es lindísima, pero que no pasa de ser una alegría efímera. 

Me declaro decepcionada, ¿de qué sirve "abrazar la memoria"? si los que deben velar por el bien del pueblo se burlan de sus necesidades, de qué sirve.... si jamás se hará justicia. 

Si usted aún tiene fe, por favor... ahí me comparte un poquito. Este miércoles ha sido gris. 

1 comentario:

Edgar Rosas dijo...

La amnistía fue necesaria para que terminara el conflicto armado, para que las partes activas pudieran retornar a la sociedad con un estatus legal. En un primer momento fue de un solo lado, después se amplió con una segunda amnistía a ambos sectores.

Así son las guerras en todo el mundo, y normalmente así se terminan. Posiblemente se pudo agregar una señalización de los responsables y resarcimiento para los sobrevivientes.