miércoles, 9 de octubre de 2013

Matando ratas

Sé que el título de este post es apto para titular una cruenta venganza contra políticos en campaña, pero no... ando matando ratas.

Resulta que hace, mas o menos, un mes vi un ratoncito... nos asustamos mutuamente un domingo por la noche. Luego seguí viendo sus rastros de vez en cuando.

Hace una semana mi hermana, Gabriela, se quedó a dormir en mi casa y a media mañana, mientras ya estaba yo en la oficina y ella descansaba plácidamente en mi casa, me mandó un mensaje asustada... "¡Hay una rata en tu casa!" decía.

Luego, hace un par de noches escuché ruidos ya un poco alarmantes. Como no es ninguna gracia estar cohabitando con ratones, decidí poner manos a la obra. Primero llamé a una exterminadora para saber cuánto cobran por sus servicios y cuales son sus métodos. No gracias, demasiado caro y me hablaron de "4 a 6 meses de trabajo" para eliminar la plaga.

Ayer hice lo que cualquier mujer soltera e independiete puede hacer en estos casos... fui al supermercado a comprar mataratas.

Previo a eso, en la oficina hice una investigación sobre los métodos y venenos más efectivos para acabar con los visitantes. Ahí me tenían en el pasillo donde venden jabones y artículos de limpieza leyendo todas las etiquetas de las marcas en el mercado... viendo cuál tenía el componente químico que no permite que los animales apesten al morir; en eso se me acercó una anciana, carretilla en mano, me suelta... "yo debería llevar veneno para ratas", con mis escasas capacidades sociales emití un sonido de aprobación. ¿Por qué la gente insiste en hablarme? No bastándole interrumpir mi investigación sobre matarratas, me pidió que le alcanzara un par de bolsas de distintas marcas, luego me preguntó cual le parecía mejor marca. "No sé - contesté - es primera vez que voy a intentar matar a mi marido".

Como supuse, abrió mucho los ojos y asustada puso  las bolsitas de veneno en su carretilla y se fue más rápido que un correcaminos.

Terminé de hacer mi compra y me fui a casa a preparar las dosis, no para mi marido... no crean... para las ratas. Espero que se mueran rápido... y que nunca más ningún desconocido me hable en el supermercado.

5 comentarios:

Edgar Rosas dijo...

Son ratones de biblioteca que te han seguido por los libros...no seas malita!

KR dijo...

u_u

Si fuera uno lo toleraría... pero son un montón!

Aunque no me creas... me dá lástima matarlos, pero son ellos o yo.

Roberto dijo...

Solo de imaginarme a la ancianita corriendo me hace parece tan comico... espero hayas comprado una trampa, a veces con el veneno mueren en las paredes y no hay forma de sacarlos

KR dijo...

Pues el proceso de exterminarlos requerirá de una trampa... veo que son ratones aguantatodo.. u_u

Esebloguero dijo...

Jajaja! Pobrecita la doña, ni ha de haber dormido. Imagino que después de eso ha de haber leído todos los días el periódico.
PD: Hubieras podido agregar: Es que fíjese señora que no aguanto a la gente que insiste demasiado en hablarme.