jueves, 12 de julio de 2012

Kasio

Es mi roommate acá en Suchitoto, es japonesa y fisioterapeuta… tiene 32 años y quiere recorrer el mundo, le creo porque eso de venirse desde su tierra hasta este pueblo alejado de la tecnología es prueba de ello.

No platico mucho con ella,  aparte de escudarme en las barreras del idioma, donde solo podemos intercambiar frases sueltas en inglés rudimentario, ambas pasamos suficientemente ocupadas como para no cruzarnos los caminos.

Pero resulta que anoche coincidimos. La niña Tita, administradora de la casa, no vino a acompañarnos como acostumbra, así que nos dimos a la tarea de buscar comida por nuestra cuenta y conversamos.

Me preguntó sobre mi trabajo, sobre mi familia y sobre por qué estoy acá y no en San Salvador, por mi parte también la interrogué un poco a cerca de sus razones de estar en este país convulsionado y caótico. La conclusión a la que ambas llegamos, sin ahondar mucho, es que queremos enamorarnos de la vida. 

No hay comentarios: