domingo, 14 de agosto de 2011

Ni siquiera sé cómo titular este post...

Por un momento pensé en "La Cancha" o "La felicidad" o "Misión Cumplida" pero ninguno de esos títulos pueden abarcar lo que esta semana ha implicado. A lo mejor sea la segunda opción la que más se acerca.

No solo fue que ayer al fin inauguramos la cancha en El Cafetalito, ni que los chicos y chicas estaban muy contentos, ni que mis compañeros y compañeras compartieron con todo mundo sus artes deportivos... Fue todo!

Regresar de vacaciones con suficiente ánimo y fuerza logró que pudieramos, entre Nuvia y yo, cargar con la magnitud del evento.

La semana estuvo plagada de cosas malas, malísimas y otras que pudieron rescatar a tiempo todo, es decir fueron más y mejores las cosas buenas. Buenísimas.

Un cierre intempestuoso de la Escuela de Valores el jueves, un caótico Foro de Prevención de Violencia y Cultura de Paz el viernes y ayer sábado... La cancha... ese lugar que me sacó canas (y no verdes), lágrimas y más de algún enojo titánico... todo eso no importó cuando vi que se encendieron las luces de las lámparas, o ver a mis chicos subiendo las mantas para hacer un poco de sombra para el público invitado, o ver la gran cantidad de gente que se acercó a traer su pan, a las valerosas mujeres de la panadería que nos han alimentado (y esas libras que he aumentado gracias a las visitas a la panadería) o a mis compañeros calentar para jugar contra los hombres de la Adesco o nosotras calentar (bromeando) para jugar contra las chicas del comité juvenil, o ver a Don Miguel correr por entregarme a tiempo las camisas para mis cipotes y cipotas... todo lo malo se esfumó al ver la felicidad.

Todos y todas fuimos valientes: don Jorge, Yesenia y Romeo... las del equipo amateur de fútbol femenino de la fundación, los chicos y las chicas (Felipe, Alex, José Manuel, Geovany, Bryan, Kevin, Ulises, Moris, Alberto, el otro Geovany, Roberto, Jonathan, Jorgito, Fátima, Cecy, Yami, Paola, Melissa, Raquel, Edith), las mujeres de la panadería, el señor que se acercó a medio jelengue organizativo para decir "necesita refuerzos este bolado", el muchacho que llegó para el foro, Nuvia, quien se convirtió de golpe en miembro honoraria de nuestro comité, Lelouthan quién me ha acompañado arquitectónica y amistosamente desde que aterricé en esta fundación... todos y todas fuimos valientes y al fin ayer recogimos lo mejor de la cosecha, aunque tenemos la seguridad que vendrán más frutos por recoger. De ahora en adelante... tenemos más retos, más metas y torneos que  concretar, ya nos dieron el pitazo inicial (como dirían los profesionales)... así que apártense que vamos con todo.

 Siempre serviciales, ingeniosos, creativos.

Ellas siempre bellas, siempre llenas de colores,
 listas para dar ese colorido al mundo que las rodea 

Somos felices... 
y estamos dispuestos a ejercer dicha felicidad durante largo rato

3 comentarios:

Roberto dijo...

Me encanta tu pelo... te ves feliz... eso me alegra... abrazos!!!

Bill dijo...

Hola Karla.
Solia ser lector de tu antiguo blog, y realmente extrañé leerte durante todo este tiempo (nunca supe que te habias movido de blog)
Como sea, es bueno reencontrarte, y ver que sigues escribiendo.

Un saludo.

KR dijo...

@Roberto: Gracias querido, que bueno que pasaste por aquí.

@Bill: Bienvenido de nuevo ^_^ regrese siempre que quiera.