lunes, 25 de noviembre de 2013

Violencia... antes y ahora

Sería genial decir que la violencia contra la mujer ANTES consistía en golpes físicos, esclavitud sexual, irrespeto a la identidad femenina y maltrato psicológico y emocional y que AHORA ya no es así. Sería genial.

Un hombre que pasa la mayor parte del día junto a mí dijo, este día a razón de la conmemoración del día la erradicación de la violencia contra la mujer, que ahora ya las mujeres no sufríamos los mismos tratos que antes. Tal vez mi compañero no lee noticias, a lo mejor él que es un ser humano bueno y educado no maltrata a su esposa, si es así, que bueno, pero está equivocado. La violencia sigue siendo el pan de cada día de muchas mujeres y parece que no cambiará eso, al menos, en lo que le resta de vida a mi generación.

El viernes pasado vi un ejemplo muy concreto, un grupo de cipotas, se reunieron en una plaza de San Salvador en una actividad pacífica para pedir que un artista venga a dar un concierto. Fueron insultadas, les arrojaron basura y de paso se usaron frases discriminantes y que fomentan una imagen errada de ser mujeres jóvenes... "vayan a hacer oficio", "busquen qué hacer", "vayan a estudiar para la PAES"... muchas preguntas me surgieron inmediatamente leí los comentarios... ¿solo por ser cipotas DEBEN siempre estar encerradas en casa haciendo oficio? ¿los cipotes de su edad también hacen oficio, o solo ellas? ¿no tienen derecho de expresarse de manera correcta, como lo estaban haciendo? ¿y si ya estudiaron y sacaron buenas notas y ahora que están de vacaciones es el mejor momento para reunirse y compartir con otras el gusto por un cantante? ¿no tienen derecho al esparcimiento? ¿y si ya hicieron la paes y salieron bien?, los papás y mamás de estas niñas hubieran estado ahí ¿qué habrían sentido o pensado de ver que insultan a sus pequeñas?, yo sé lo que sintió una mamá que si estaba ahí, acompañando no solo a su hija, sino a las otras niñas que no estaban acompañadas... miedo, indignación y enojo. 

El problema de la violencia contra la mujer radica, no solo en el machismo, sino también en la intolerancia a nuevas expresiones femeninas... a diferencia de mis abuelas... yo he tenido educación, mejores condiciones de salud, acceso a trabajo fuera de mi casa, la libertad de elegir mi preferencia sexual, a quien querer y si voy o no a reproducirme, he tenido lo que, en su tiempo, solo era pensable para algunos hombres y me alegra eso. Pero no es suficiente.

Además de todo eso, también he tenido que pasar por la experiencia de violencia contra la niña que fui, contra la adolescente que fui y la mujer que ahora soy... castigo físico desmedido, abuso sexual, educación sexista, bajos salarios en comparación a los recibido por hombres, acoso sexual, manipulación emocional, eso lo pude haber vivido yo, mis hermanas, mis amigas, y mis congéneres. Lo vivimos. Y es terrible pensar que todo eso lo hacen los hombres contra nosotras, es más duro pensar que la violencia también la ejercemos mujeres contra mujeres.

Hace meses estaba despotricando contra una mujer con la que no comparto su opinión, ni siquiera la conozco en persona, de hecho no la quiero conocer, simplemente ella tiene acceso a lo que muchas otras no, puede escribir en un periódico todas las sandeces que se le ocurran. Por supuesto JAMÁS estaré de acuerdo con ella, ni siquiera en si nos ponen a escoger el color para pintarnos las uñas. Como no lo estoy con otras mujeres... amigas, hermanas y mamá... pero eso no me da permiso de insultarla, decir que es una hdp, llamo puta a su mamá. A mi no me gustaría que le dijeran así a mi mamá... aunque ya lo saben... no somos las más cercanas. 

El problema de la violencia de las mujeres contra las mujeres es una cuestión de intolerancia, un terrible miedo a lo que otras ya se atrevieron a hacer antes que nosotras, a la incapacidad de abrirnos a los cambios, a el pavor de decirle a los hombres que nuestros gustos son importantes, aunque no los compartan con nosotras, que tenemos derecho a decidir por el cuerpo con el que ejercemos el oficio de ser mujeres, que no nos gusta que nos digan putas si decidimos vivir la sexualidad de manera distinta a la dictada por la sociedad, que ser heterosexual o lesbiana ya no debería de ser una bandera a estas alturas del partido, sino una forma de vida y ya. No ser juzgadas por eso o por otro aspecto de cómo decidamos vivir la vida que nos fue otorgada.

El problema de la violencia contra la mujer no es, como lo leí en un "cartel" en el facebook, que una mujer maltratada sea "enferma" por no poder dejar a un macho maltratador... el problema es que no se nos ha educado adecuadamente, ni a el macho para que no lo sea, ni a la maltratada para saber que tiene alternativas, aunque parezcan dolorosas, a largo plazo o imposibles. No pude evitar pensar en la señora que fue asesinada por el hombre al que abandonó porque la maltrataba, al separarse de él se dedicó a mantener a sus hijos y a los hijos de él que se habían quedado con ella a base de echar tortillas en el mercado de La Unión. Luego de salir de prisión por los maltratos que le dio a esa mujer, este hombre fue a buscarla hasta su puesto del mercado y la persiguió por los pasillos... nadie la auxilió... nadie dijo nada, hasta después de que él la alcanzó y le dio diez puñaladas. Esa mujer no estaba enferma, quiso salir del circulo de violencia que vivió durante años y nadie la ayudó. ¿La enferma era ella?, ¿podemos acusar a otras mujeres que siguen viviendo con miedo cada día de enfermas? Honestamente yo lo dudo. 

El problema de la violencia contra la mujer, lamentablemente, no tiene un ANTES y un DESPUÉS. Sigue siendo un problema de ahora. Un problema de niñas, de adolescentes y de mujeres adultas. Seguirá siéndolo mientras mujeres insultemos a otras mujeres, mientras sigan diciendo que somos unas desnaturalizadas por no querer ser madres, mientras hayan adultos que paguen por tener sexo con menores de edad, mientras un adulto mande a hacer oficio a una adolescente por no verla manifestarse, mientras no logremos comprender que esto es lucha de todos los días, una veces lucha silenciosa y que a veces se tiene que tomar coraje para decir lo que se piensa, vivir como se quiere, amar con todo el corazón y enseñar a las que vienen detrás de nosotras, que la vida también tiene rostro femenino.

1 comentario:

Edgar Rosas dijo...

Yo considero maje a una mujer que elige a otro maje para convivir. El mundo está llenos de majes (hombres y mujeres) y es de los más común que dos majes se junten. No se necesita mucho para reconocer que una pareja es violenta.

En pleitos, disputas o asesinatos de parejas no me meto. Antes me indignaba ver los maltratos y era de los primeros en meterme. Hasta que me apuntaron con un arma a la cabeza y la maltratada le dijo a su maltratador. MATALO POR METIDO. ... Apues que la maltraten por pendeja pensé para mi.

Lo de la plaza de cemento del salvador del mundo si me parece denunciable y repudiable. Pero esa es la sociedad mierda en la que vivimos y cada vez va más para el abismo. Es un ASCO.