viernes, 17 de mayo de 2013

¿Cuánto tiempo será necesario para sentirnos vivos otra vez?

A veces me pregunto... ¿cuánto tiempo va a pasar para que se gesten nuevas revoluciones sociales? Por supuesto esta pregunta no tiene el tinte bochinchero de siempre, de los inconformes, de los reaccionarios, no. Es una sencilla pregunta que me surge luego de ver dos películas que de alguna forma habla de las revoluciones sociales en siglos pasados.

Creo que el mundo está como estoy yo... en un limbo... vivimos llenos de cosas que no nos gustan, pero no hacemos nada por cambiarlas, o casi nada, que es lo mismo. Posiblemente la pasión de la justicia se nos ha ido muriendo de a poco ante tanta corrupción y hemos sido absorbidos por dinámicas que no construyen nuevas sociedades.

¿Por qué hablo de esto? ¿A qué viene este parloteo?

Lo grave no es que estén pasando cosas malas, como siempre: pobreza, hambre, falta de educación, injusticias. Lo grave es que no tenemos nada por qué soñar, no tenemos la mínima esperanza de que esto pueda cambiar, no tenemos la mínima esperanza de que nosotros podamos cambiar un poco nuestro entorno, nos encapsulamos y solo pensamos en lo que es cómodo y sencillo para cada uno y su mínimo entorno.

¿Qué pasa en nuestros corazones?
¿En qué momento la vida de una mujer que requiere un aborto se vuelve un pleito sin sentido? ¿En qué momento las palabras dejan de tener sentido y los recuerdos se vuelven rutina? ¿Cuándo empeñamos la alegría y el disfrute de la camaradería? ¿Cuándo vendimos el alma por un salario mensual? ¿Cuándo nos acostumbramos a ser infelices?

Quizá sea mayo y su forma de hacerme pensar, porque todas estas preguntas no se las hago a ustedes, me las hago a mí misma. Así es. Esta mañana mientras estaba en una reunión donde no entendí ni el 80% de lo que se habló, porque resulta que ahora el concepto de "ayuda solidaria" mutó en un negocio y para mí no es así el asunto, mientras debatían estrategias yo me preguntaba desde cuándo me he sentido así... muerta. Sin pasión por el trabajo, con flojera anímica, con vacío existencial.

Entonces la pregunta muta... ya no es ¿cuánto tiempo pasará antes de que se gesten revoluciones sociales? sino que se convierte en ¿cuánto tiempo pasará antes de que se geste en mi corazón una nueva revolución que me haga sentir viva?

Solo espero que no pase demasiado tiempo.


1 comentario:

Edgar Rosas dijo...

Cada vez hay más niños obesos, cada vez hay más adictos a los celulares y el facebook, cada vez hay menos revolucionarios...