domingo, 26 de diciembre de 2010

Esas cosas ocultas no tan ocultas

o el cuento de cómo me entretengo en un fin de semana sin familia...

El resto de la familia Rauda se fue desde tempranas horas de ayer, el destino... el mismo de siempre, la finca de unos amigos en Metalío, de broma en broma les digo que solo allá pasan.

El viernes en la noche, mientras debatía con una fiebre de 39 grados, mi madre me preguntó: ¿vas a ir mañana con nosotros a Metalío? Ni pronuncié palabra... solo la vi con mis ojos rojos e irritados...

Y heme aquí, a buen 7:51 de la noche con casi 48 horas de no tener ser humano alguno a mi al rededor, ha sido maravilloso, no piense... estimado lector, que soy una anacoreta, antisocial, ingrata que no quiere a su familia, como no, los quiero mucho, pero creo que ellos y yo al fin entendimos que vivimos en dimensiones distintas.

El asunto es que he pasado el fin de semana en pleno uso de mis facultades mentales, a pesar de el atorsonamiento de medicamentos para la gripe, así que "no tuve más remedio que cortarme la pata" como no puedo hacer ejercicio vigoroso pues me dediqué a buscar información sobre el yoga, a lo mejor se convierta en una opción real para temporadas como esta, la wikipedia me ha servido como de esos juegos infantiles en los que se salta de un lugar a otro, a pues así he estado... saltando saltando de conocimiento en conocimiento... vieran las cosas interesantes que uno puede encontrar... dos botellas de vino me han estado haciendo muecas, pero me ha dado miedo alcoholizarme mientras tomo antibióticos, así que no me he anestesiado las emociones, me ha tocado vivirlas tal cual llegan... pedantemente...

Anoche pasé platicando con un amigo, vía Messenger, ah... de las cosas que uno se entera. Dosis de realidad cruel pa estos días solitarios, como dice Roque... "en la soledad esta solo uno, uno y su cara de fantoche...no hay nadie para que te deje piadosamente perdonado por tus pecados" y para variar, tenía que llegar el día en el que me iba a enterarme de las cosas me dejaron con la expresión al mejor estilo "WTF???".

De paso me pelié con una bicha que... por gusto... más pierdo yo al hablarle... tiempo y neuronas que nunca regresarán... ojalá que no vuelva a aparecer porque no respondo... como dijo un memorable por ahí... lo voy a citar aquí mismo: "Vapues, quedás advertida".

Ver amanecer siempre me ha gustado, aunque no me gusta el día, prefiero la noche... pelazones las mías, quizá me siento más lúcida por la noche, así que aproveché para avanzar en la escritura de la historia sin título, que ahí está... sigue sin título, tal vez después se me ocurre algo para titularla.

¿Tiene usted alguna costumbre que le avergüence? Yo si, cuando me siento enferma y desanimada procuro ver películas que me levanten el ánimo... la de hoy fue... "La novicia rebelde" sisisisisi dirán mis admiradores del sarcasmo y la ironía que impera en mi vida, que esa no es una película en particular apropiada para mi, pero déjenme, chis.... en alguna manera tenía que ser excéntrica, hay varios musicales que me gustan y ese es un clásico... y ... y .. y ya, la vi y ya... siempre chillo, sisisisisisi... chillo viendo la novicia rebelde. Cambiemos de tema.

Rescaté mis viejos cds recopilatorios, el que más me ha gustado desde siempre es el de Phil Collins... sigo chillando cada vez que escucho las canciones cursis del soundtrack de Tarzán o las canciones que todavía logré escuchar cuando era batero de Génesis, ese pelón rules! Como dice él..."you'll be in my heart"
Mientras escuchaba ese recopilatorio hice la lista de cosas que tengo que comprar/conseguir para la mudanza...y hace la lista de lo que se marchará conmigo y lo que se va a quedar. Para ser una persona que siempre viaja ligera, qué cachimbo de cosas tengo... y ni son así que digamos muy valiosas (materialmente hablando) quizá me dieran uno $150 por todo y si se dejan estafar... pero bueno, ya tengo estructurado el plan de fuga.

La comida... bueno, habían quedado restos de la cena navideña que fueron consumidos sin mucho entusiasmo el sábado, pero para hoy domingo, específicamente en la cena, tuve que ir a buscar un mi par de pupusas, porque ya no.... ver más chumpe ya no! No entiendo porque a nadie en esta pinche región lejana no se le ha ocurrido instaurar el servicio a domicilio de pupusas, tuve que enfundarme en un chal, ponerme una bufanda (afuera si está heladito) e ir a la pupuseria más cercana... a cinco cuadras. La muchacha que estaba haciéndolas no sabe hacerlas.... digo... si estaban buenas, pero no tiene técnica para que estén pronto, tuve que esperar casi veinte minutos por dos pupusas... y yo era la única clienta...

Me di cuenta que las calles están desiertas, aquí siempre está lleno de gente, pero creo que todos huyeron, a lo mejor eso explica que no se ha oído bulla alguna... Ya son casi las 9:30 y las estrellas se ven claras y centellantes... mi pancita está llena (no tenía hambre, pero la medicina me tiene destrozado el estómago) y me acompaña mi café. La vida es placentera y solícita. Buenas noches.

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