martes, 21 de diciembre de 2010

Contreras

En esta vida he tropezado con cada clase de persona!!

Es mi tocaya, en el salón del 3ºC Humanístico eramos 4 Karlas... la Lecaros, la Serrano, la Rauda y la Contreras.

La conocí un día de febrero, teníamos como 15 años, ella venía de la tarde y yo aterrizaba del turno matutino. Lo primero que me impresionó de ella era su altura... era una adolescente tremendamente alta y posee una cabellera de envida.. si, yo...  a la que a cada rato le dicen "tan chulo tu pelo, qué envidia tu pelo liso, tan negrito!"... yo... yo le envidié su cabellera de cascada castaña.

Nunca fuimos amigas, éramos casi una antítesis una de la otra... no cruzábamos más que la pura cordialidad necesaria de compañeras de clases... sin pena puedo decir que no me llamaba la atención profundizar en una relación de amistad con ella simplemente porque veía casi nulas coincidencias entre las dos...ella es alegre, dicharachera... fiestera, no se perdía fiesta alguna, era de las más lindas de la promoción, popular, conocía  a todo mundo, dentro y fuera del colegio, jugaba volleyball y ... en fin... era todo aquello que yo no era.

Pero sucedió algo... cuando llegamos al último año de Bachillerato, la profesora de Sociología nos unió en un trabajo anual... ya ni me acuerdo de qué tema era... seguramente era el análisis de algún problema social que aún aqueja a esta humanidad... el asunto es que me tocó trabajar tooooodo el año con ella.

Ha sido el trabajo académico más difícil que me ha tocado hacer... nos peleábamos, eramos 4 pero el karma pagado era con ella... la Serrano y Francisco (que eran los otros del grupo) tomaron posiciones firmes: la Serrano apoyaba a la Contreras y Francisco simplemente no se metía en "pleito de viejas"...

Como siempre, terminamos y sacamos buena nota... en mi corazón viciado sentía cierto resentimiento con ella, no me caía mal, pero sentía algo raro, como algo sin nombre... decidí dejarlo pasar sin que me siguiera molestando, no andaba yo para estar agarrando disgustos por gusto, suficiente tenía con tratar de pasar "en limpio" la única materia que me hacía clavo: inglés...

¿Por qué es imperioso que hable hoy de ella? Bueno, por dos razones: La principal... Karla Contreras fue, estoy casi segura, la primera persona que se fijó en serio en mi... teniendo la edad que teníamos, que es cuando más distraído y que se fija solo en los amigos de verdad... ella se me quedó viendo... y atinó a descubrir mi naturaleza más esencial. Quizá fue en medio de las grandes discusiones que teníamos... o durante los recreos cuando yo jugaba Basket y ella permanecía de pie rodeada de muchachos... o en medio del salón de clases que compartíamos... no sé cuándo se habrá enterado... pero el último día de clases, cuando hicimos la caravana de despedida, en medio del jolgorio y de los mariachis cantando "el rey" y todos abrazándonos para desearnos suerte en los exámenes que íbamos a iniciar la siguiente semana y además augurarnos una vida de éxitos después del colegio... ahí nos encontramos en medio de la multitud de pericos... nunca lo imaginé, llegó y me abrazó. A mi las muestras de afecto son las que me quebrantan. No encontré qué hacer más que abrazarla también.

Al abrazarme me dijo algo que me sorprendió mucho, ahí es donde supe que ella en realidad había aprendido a conocerme... "espero que de verdad, haya algo o alguien que logre quitarte esa mirada tan triste"...

La recordé el día que un doctor me explicó lo que es el Transtorno Distímico que padecí, quién sabe desde cuándo...

Han pasado muchos años desde ese día, nunca más la he vuelto a ver, pero gracias a esa cosa del Carelibro... la he encontrado de nuevo, ahora ella habita regiones lejanas... es chef y sigue apareciendo en sus fotografías como la adolescente feliz y fiestera que era hace años... se lo he dicho... me ha alegrado "verla" de nuevo. Como antes, ella no sabe mucho de mí y yo no sé mucho de ella, pero lo importante es que seguimos siendo mujeres en búsqueda... ella de una vida plena y yo de alejarme de la tristeza que se instala por temporadas en mi mirada.

La segunda razón para escribir sobre ella este día, es que hoy celebra un año más de vida, seguramente hoy no cocinará ella, sino que se sentará en un enorme festín para celebrar con el hombre de su vida y amistades y esa alegría que una vez quiso contagiarme... me llega hasta aquí, a este nuevo amanecer.

Feliz Cumpleaños Karla.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Karla... no sé ni siquiera qué decir...más que gracias. Cómo son de diferentes los recuerdos que guardamos en el alma, tan diferentes... pero gracias por haber entrado en mi vida...y por aún estar ahí.
Mil besos y fuertes abrazos!!

Karla Contreras

KR dijo...

Que la tranquilidad y el amor te rodeen siempre niña, te lo mereces.

Besos